El poder de la idea

Siempre me apasionó saber cómo surge la idea ganadora, la superadora, la que finalmente genera el cambio para que las cosas ocurran mejor (aunque no siempre). ¿Es una epifanía? ¿Se trata de contar con un empresario iluminado que cada tanto frote la lámpara?

Muchas veces he visto surgir ideas brillantes para el negocio, la mayoría de parte del CEO de la pyme. Observo que aparecen regularmente durante algún tipo de crisis, cuando es necesario decidir un rumbo distinto, cuando se quiere ir más rápido, o encontrar un camino necesariamente más económico o para salirse de una posición incómoda para la empresa o bien para algunos de sus líderes. ¿Será la necesidad la que promueve la nueva idea?
Si esto fuera así, estamos frente a un problema. Si las crisis generan el surgimiento de las buenas nuevas ideas, provoquémoslas para crecer o desarrollarnos en las pymes. Esto no parece una buena receta.
Sin embargo, que no luzca bien no significa que no sea una realidad. Muchas pymes funcionan cuando ocurre un sacudón, sea este provocado por la macro situación de los negocios, por aspectos particulares de la empresa, por la competencia o bien por el molesto despertar que tuvo el dueño o dueña.

Brillantes o solo buenas

También es cierto que no solo se necesitan ideas brillantes. Hay decisiones y nuevos rumbos que surgen cotidianamente y que impactan en el devenir de una pyme o generan una nueva tendencia, y la idea resultante es un modesto pero muy buen aporte.

Las ideas brillantes ocurren muy de vez en cuando, en cambio las buenas, las chiquitas, se espera que surjan todos los días.

Por lo tanto, ahora podríamos decir que no solo se trata de determinar como surge la idea ganadora, sino también quien o quienes la producen cotidianamente.

Motivar el surgimiento

Muchas veces en mi  tarea como coach, durante las reuniones de trabajo con mis clientes, me propongo incentivar el surgimiento de una buena idea. Procuro razonar con los integrantes del encuentro, utilizando preguntas que generen las reflexiones que guían  hacia las ideas. Generalmente logramos avanzar respecto de la situación vigente y eso es alentador. Mi siguiente plan es demostrar cómo surgió la idea, repasando la técnica utilizada y tentar a que los ejecutivos presentes repitan la experiencia con su personal a cargo. Les propongo que sean coach de sus propios subalternos. Pero este cambio propuesto, no es fácil de conseguir, ni siquiera en su primera etapa, o sea, la de escuchar y encontrar momentos dentro de la rutina de la empresa para reflexionar con los empleados.
Las pymes ganarían mucho si sus socios y gerentes desarrollaran las capacidades de su propia gente. El empleado perfecto no existe, hay que desarrollarlo.

Paso a paso

Para conocer a partir de cuál estado de situación se arranca sobre la generación de ideas,  un empresario debiera preguntarse cuantas ideas nuevas y buenas han surgido de sus empleados y cuantas de él mismo. Y luego, si existen procesos internos en la empresa para que sus empleados, los más calificados al menos, tengan un espacio para opinar y debatir mejoras para su sector de operaciones y/o la empresa en general.

Utilice usted un coach o bien siéndolo usted mismo, procure que en la empresa fluyan las opiniones de sus destacados empleados. ¿Existe una reunión regular en el área comercial? ¿Y en la de operaciones o fábrica? ¿El personal administrativo tiene un espacio para proponer mejoras? Evite mencionar que no se le cierran las puertas de su escritorio a nadie en la empresa, porque esa consigna no es un promotor de ideas.
La participación del personal calificado en la elaboración de ideas le garantizará un apropiado clima de trabajo, mayor compromiso con las metas, y además reales y efectivas mejoras en los procesos.

Tampoco crea que hacer surgir regularmente las ideas le garantizarán el éxito en la empresa. Es un proceso, porque la idea debe estar acompañada de un diseño de cómo ponerla en práctica, asignarle recursos para hacerla y además, la implementación exitosa será como siempre un desafío. Vale la pena, se lo aseguro.

 

Conclusión

Todo empresario que busque crecer y desarrollarse con su pyme debe apostar a la gente. El y sus ejecutivos más importantes tienen que lograr lo mejor de su personal.
El test de las decisiones (quienes son los que proponen ideas y las defienden en los debates) es un buen inicio para entender el estado de situación.Que usted y sus ejecutivos dispongan de reuniones regulares por semana, quincena o por mes para desarrollar mejoras es otra buena herramienta.

No solo su empresa produce o comercializa buenos productos y/o servicios, también es necesario que la máquina de ideas, chiquitas y grandes, funcione. Si necesita ayuda…

Categorías: Liderazgo

Simón Lutvak

Dedicado al desarrollo, ajuste y fortalecimiento de la estrategia del negocio y al diseño e implementación de las mejores prácticas comerciales. Cuenta con más de 25 años dedicados a PYMEs de la Argentina y la región.

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